Medianas reflexiones personales sobre hashtags de actualidad de denuncia social.
domingo, 23 de diciembre de 2012
#AlfonLibertad
Hace más de dos meses se produce la detención de un joven de 21 años junto a su novia en Vallecas, un barrio de Madrid, y para quien no sienta mayor sensibilidad con este incidente aquí puede terminar la historia de Alfonso, triste, muy triste.
Pero podemos abrir la puerta a la reflexión a través del sufrimiento y desesperación de una madre, de una familia o un barrio, de una causa o un problema, podemos abrir la reflexión desde múltiples perspectivas para llegar a una misma conclusión. La construcción de una realidad delictiva, una realidad que pese a contar con la prevención como cómplice, sufre en soledad.
Alfonso no es uno de los jóvenes que preventivamente fueron investigados y citados a declarar ante "el tan temido asalto al congreso el 25S", este joven no ha tenido la suerte de formar parte de la versión ridícula de la represión de este gobierno, con permiso de quienes vivieron estas difíciles horas de detención, él forma parte de una versión más dura, una versión que no está tan presente en los medios, que le mantiene en prisión todavía hoy.
No conozco a este joven, ni a su entorno, no he investigado en profundidad estos incidentes como para analizarlos con detalle. Tampoco conocía los incidentes relativos a la construcción preventiva del delito de los detenidos por la organización del 25S, pero hay algo que se esconde tras estos acontecimientos, algo que provoca un escalofrío a quienes participamos como piquetes en la huelga del 14 de Noviembre y como manifestantes el 25 de Septiembre, somos incómodos ciudadanos para nuestros gobernantes. La desproporción en su actitud delata el temor que nos tienen como colectivo y la crueldad que son capaces de aplicarnos como individuos.
Esta historia, la historia del encarcelamiento preventivo de este joven ya ha llegado muy lejos, y son muchas las personas y colectivos que plasman su indignación en twitter junto a esta etiqueta #AlfonLibertad, y estos gritos mudos comienzan a ser insoportables para nuestra dignidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario