lunes, 7 de enero de 2013

#Chavez

Como si de un experimento de fusión nuclear se tratara, determinados medios ponen todo su empeño en fundir dos elementos para construir un discurso sin fisuras, como si tuvieran el don divino de unir analogías vistiendo el resultado de una lógica incuestionable.

La situación de Chavez es crítica, su vida pende de un hilo, y la preocupación que existe en Venezuela por el devenir de su presidente electo parece algo normal. La distancia es lo que hace de esta preocupación algo sospechoso, distancia que parece infinita cuando se trata de comentar políticas diferentes a las propias, pero distancia que parece no existir cuando se anuncia el fin del chavismo, pareciera que estas voces salen desde el mismo núcleo de la oposición.

Los elementos objeto del experimento de fusión son; por un lado la muerte del Presidente Chavez y por otro, el fin de las políticas desarrolladas por éste. Dicho así, ya suena con cierta lógica, parece que el martilleo constante empieza a surtir efecto. Los ecos de la caverna encuentran resonancia en múltiples rincones, llegan muy lejos. Las mil mentiras campan a sus anchas a la espera de que el tiempo las convierta en verdad.

Muy sólido tiene que ser el argumento que reste legitimidad al segundo de abordo del presidente recientemente electo en Venezuela, y al mismo tiempo pretenda empoderar a una alcaldesa y presidente autonómico de la tierra. Muy sólido si se pretendiera justificar desde la integridad moral, desde la unidad del discurso, pero son tiempos inciertos, momentos en los que el relativismo moral parece el mejor tranquilizante para los inquietos mercados que todo lo ven.

La fabrica de demonios, terroristas y dictadores es la que se encarga de construir el consentimiento que les permitirá seguir adelante con su futuro, adelante con la extinción de alternativas al único discurso. Quieren un camino libre de incómodas piedras,realidades diferentes que no nos hagan cuestionarnos si es mejor hacer nuestro propio camino.

Los argumentos para seguir tiranizando las políticas de Venezuela en la última década no se sostienen sobre ningún dato. Difícil entonces contrarrestar desde nuestra decadente economía, desde nuestras formas cada día más distantes de una democracia real, aquella lejana realidad, lejana por fortuna para ellos. Pese a que los ecos de la caverna se empeñan en acercar.

Salud, Presidente.



lunes, 31 de diciembre de 2012

#Iberdrola

En esta nueva realidad de las burbujas, una realidad que se sitúa fuera del guión, no será contada con linealidad como indicó G.W.F. Hegel, tampoco saltando, como dijo M. Foucault, se parece más a una fiesta de la espuma, donde unas burbujas crecen sobre otras, y aparentado solidez, no pesan, impiden ver con claridad y dejan una incomoda sensación húmeda cuando abandonas.
Burbujas de fortunas, burbujas de ideas, de palabras, de valores, muchas burbujas que crecen y crecen hasta que explotan. El protagonismo es asimétrico, al principio se escapan a la atención de la mayoría por insignificantes, solo algunos intuyen su devenir. Más tarde, espléndidas, cuando crecen, seducen al inversor de atención, todos ayudan a dar cuerpo, todos participan, estamos en el centro histórica. Y finalmente desaparece de la escena, aunque sin saber muy bien, si el protagonismo de sus compañeras eclipsan su estallido o la necesidad de disfrutar sin preguntarnos por qué, hace que fijemos nuestra atención en la siguiente víctima.
El Presidente boliviano Evo Morales anunció en una rueda de prensa la expropiación de cuatro filiales de Iberdrola, y en esta realidad burbujeante, entiendo que este hecho puede constituir una de esas burbujas históricas en cualquiera de sus momentos. Imperceptible para entender que estamos ante una posible burbuja de las expropiaciones de dimensiones desconocidas actualmente. También podemos pensar que luce su esplendor, que esta realidad ya está aquí, crece y crece captando más y más atenciones. O finalmente, podemos estar ante el pinchazo de las inversiones extranjeras en sectores estratégicos con plena seguridad jurídica para los inversores.
Y según entendamos esta realidad, la historia se ramifica. El grito de desesperación lo ponen los que pierden sus garantías jurídicas, entienden que esta cualidad innata del sistema no puede entrar en cuestión. También los hay que suspiran aliviados ante una nueva corriente de firmeza frente a los poderes económicos globales. Y los más románticos aspiran a una reacción en cadena.
No hace falta profundizar en exceso para saber donde esta el guión de cada una de las historias sobre un mismo hecho, aunque existe un detalle, un matiz, que me hace pensar que la burbuja mas grande de todas puede estar llegando a su fin. La pataleta ya no es visible. Y el discurso sobre el libre mercado, que no el hecho, se viste de relativo.
Ya son varias las expropiaciones, o internalizaciones, si atendiéramos a las bondades de las tesis neoliberales, y la reacción de los inversores, o mas bien, de sus voceros políticos, ha ido modulando su ímpetu. Parece que el número del gabinete ministerial, con tono duro ante los medios, no se repite ahora. Parece que las duras consecuencias no llegan. Parece que todo fue un farol.
Ahora parece que la estrategia se centra en el justiprecio, y eso que hace tan solo unos meses era un insulto, hoy se viste de ropas de normalidad para no transmitir la imagen de que el mercado también pierde, sus reglas son falibles y la pataleta será de puertas adentro. Alguien que pretende ser un Dios, no puede permitir que todos vean cuales son sus límites.
Siendo éste otro episodio, ni el primero ni el último, pero si avanzando hacia el mismo lugar, habrá que empezar a considerarlo tendencia, una burbuja con tiempo para mostrarse plena antes de estallar.

viernes, 28 de diciembre de 2012

#apalabrados

Como ese camarero que se llena el vaso de algún licor que en color parece una infusión, con una cuchara lo agita tranquilamente y cuando lo acerca a los labios, sopla, y habiendo superado la incomoda atención de clientes curiosos, bebe otro trago...

Ayer el pleno de la Asamblea de Madrid daba un paso decisivo hacia la privatización de la sanidad. Uno de esos trámites que llegan a ser incómodos y aburridos, no hay nada que discutir, las decisiones ya están tomadas, pero esta caprichosa cáscara de democracia nos obliga a mantener la atención en el vacío dialéctico. Esto debía parecerles al menos a dos diputados del Partido Popular, ayer justo antes de pulsar ese botón que les llevó de lleno a un momento apasionante, un partida de apalabrados. 
¿Qué sería de la aburrida rutina, tras la barra del escaño, si no fuera por estos lingotazos de evasión sobre la responsabilidad pagada?



Cuando la frialdad del argumentario, hace del discurso sobre la necesaria competitividad de los trabajadores, una de sus lineas rojas infranqueables, tilda el absentismo y escaqueo como unos de esos lujos insoportables para quien invierte su patrimonio en darte un puesto de trabajo. Y esto se repite, y se repite, hasta que se acepta de forma generalizada. La culpa es de los irresponsables.

Pero hay algo, una fuerza que sale de dentro, que a este camarero irresponsable, le hace justificar el despido de ingratos contratados, hace suyo el argumentario de quienes antes lo hicieron suyo.

Como ocurre con los zapatos en la puerta de la mezquita, en la asamblea, no se puede pisar sobre la coherencia que se le exige a la plebe, la moqueta les hace flotar sobre el halo que otorga la legitimidad del acta de diputado. 
Más tarde, al regresar a la dureza del hormigón, el perdón de carrerilla no se hace esperar, un perdón que humaniza. Bien después de matar a un elefante, o de jugar una partidilla, siempre saca del apuro en que hoy, el dichoso pajarillo azul, mete a todo buen español.

Y ¿Él perdón será suficiente?. 
El licor es caro, turba el razonamiento, y lo peor de todo, la confianza está rota. Ahora la reforma laboral facilita el divorcio entre empleados y empleadores, ahora resulta muy costoso reparar esta relación. Y total, hay veinte esperando en la puerta.

Para estos dos diputados, no había veinte, había cientos, miles de sanitarios protestando por lo que se perdía en ese pleno, porque lo que se estaba aprobando era una decisión que afecta a muchas vidas, vidas que caminan sobre el hormigón, y muchas, también descalzas.

jueves, 27 de diciembre de 2012

#LaCulpaEsDeLasHuelgas...

Hoy el mercado apunta al articulo 28.2 de la Constitución, hoy en el mercado de nuestros derechos, la huelga se dispara y supone un coste insoportable para nuestra maltrecha economía. Comerciantes y usuarios de servicios públicos son víctimas de las hordas sindicalistas, sufren la irresponsabilidad de quienes deciden secundar estas medidas de presión trasnochadas. Hoy, el desprotegido es el consumidor, garante del progreso y bienestar, esa evolución de ciudadano a media jornada que no se manifiesta.
El heredero González considera que es inmoral, que ya está bien, urge una regulación de éste derecho, que ya se hace insoportable, y Rosa Díez apostilla; es una asignatura pendiente para nuestra democracia.

















El nivel de endeudamiento de las familias es alto, los gastos corrientes a los que tienen que hacer frente cada vez son más y más elevados, el temor crece ante la perdida de ingresos e incluso ante la perdida del empleo. La presión a la que están sometidos los trabajadores esta llegando a cotas desconocidas para las generaciones más jóvenes. 
Ante la perdida de capacidad negociadora por parte de los sindicatos, tras la aprobación de la nueva reforma laboral, las herramientas de presión que quedan en manos de estos son mínimas, mas bien únicas, la huelga, que como derecho reconocido constitucionalmente no ha podido ser barrido por la norma aprobada.
Pero la huelga se puede regular, modular, reducir e incluso suprimir, también se puede prohibir la protesta o la crítica al gobierno, como ya se ha planteado a los profesores de Baleares, con amenaza de sanción, se puede encarcelar a un piquete preventivamente, como ocurre con Alfonso, el joven de Vallecas. En definitiva se puede desplegar todo un abanico de medidas represoras. Aunque el problema no son los manifestantes o piquetes. 
Si, puede suponer un desahogo, hasta un golpe de efecto matar al mensajero, se puede convencer a una parte, pero el problema no desaparece.
La huelga es el cauce legal del conflicto, supone la integración de una conducta en nuestro marco jurídico, una conducta que no solo genera gasto, molestias o dificultades para comerciantes y usuarios de servicios públicos. Es la expresión de la dignidad para un colectivo, supone el límite aceptable en una relación abusiva, y legal o no, obedece a una necesidad que será satisfecha, ahora y siempre.
La flexibilidad de los derechos no es infinita, es más, solo la aparente flexibilidad puede dar cierto margen a quien legisla, y cuando la apariencia se desmorona, cuando los aforismos se derriten y quedan las decisiones al descubierto, entonces, pobre del gobierno que no cuente con un cauce como la huelga para regular la ira de quien se siente engañado.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

#NoDebemosNoPagamos

A raíz de un interesante artículo de Bibiana Medialdea, titulado "El tabú del impago" me invaden algunas reflexiones vinculadas al Hashtag #NoDebemosNoPagamos.
La deuda como herramienta al servicio de la privatización, hoy parece la solución ideal de nuestros gobernantes para despojar a los ciudadanos de los recursos públicos autogestionados a través de la administración, o será otro capítulo de acumulación por desposesión como lo define David Harvey.
Pero sin entrar en las disquisiciones macroeconómicas que conlleva la decisión de hacer frente o no a la deuda, las amenazas y consecuencias reales de tal decisión, o la oportunidad que brinda la actual situación a las tesis neoliberales. Me voy a adentrar en algo mucho más cercano, en algo que todos tenemos dentro y supone el elemento esencial que permite a los núcleos de poder jugar a su antojo con esta herramienta, la deuda como emoción.
Aquí un ejemplo, de como nuestros vecinos sucumben a la deuda como herramienta al servicio de los poderes financieros.



En este mundo globalizado la interconexión no es una opción. El sujeto es la unidad elemental consensuada de producción y consumo, el sujeto encaja el azote de los recortes en sus derechos laborales y  las caricias de las campañas de marketing. El sujeto es el limite de toda acción económica. Pero existe un mundo más allá, un mundo que trabaja con las emociones del productor mediante coach y del consumidor mediante el neutro-marketing. Entonces, porque no profundizar en las emociones del endeudado, ese ciudadano que debe hacer frente a la responsabilidad de su deuda por encima de las necesidades más básicas.
La emoción de la deuda surge a través de un mecanismo que Heider en su teoría de la atribución explica perfectamente, como ingredientes; un Locus externo, con la vulnerabilidad que supone para la autoestima depender en exceso de las influencias, la estabilidad en el mensaje y la falta de control sobre el propio fracaso.  La conducta del endeudado esta escrita, continuamente nos llegan mensajes de como se tiene que comportar el endeudado, primero la deuda, después lo demás. Pareciera que mediante la atribución quisieran inyectar esta emoción en lo más profundo del limbo, como si de una reforma constitucional se tratara, persiguiendo que algún día fuera un reflejo, ese mecanismo incuestionable que forma parte de nuestra condición. El marco jurídico es ese botón que aplica las descargas cuando nos salimos del camino, esa ley que abiertamente premia a los que desahucian, esa prima que solo es de riesgo para los ciudadanos.
Entonces la cantidad no importa, la cantidad es solo la longitud del palo en cuyo extremo está la zanahoria, lo importante es el movimiento, la búsqueda continua, satisfacer la necesidad de hacer frente a la deuda y mantener viva la ilusión de que algún día dejará de existir. Y detrás de ese movimiento, se esconde el verdadero interés, se esconde el motivo, la sensación de elegir libremente lo que uno debe hacer.
El látigo nace de dentro, se situa tras una responsabilidad fabricada a medida de intereses ajenos, hace de nosotros un ejercito de endeudados, de esa mayoría silenciosa que asume sus obligaciones. Hoy, el mayor enemigo esta dentro, y sólo con una actitud crítica hacia eso que llaman "la única opción" los que viven de la deuda, entenderemos que no son mercados sino parásitos.
Y así funciona la emoción de la deuda, como la otra cara de la moneda que con orgullo muestran con una mano los mismos que nos dirigen enseñándonos la zanahoria con la otra, la libertad.



martes, 25 de diciembre de 2012

#ExpolioSanitario

Ya son semanas de intensa lucha en las calles, días y días que han hecho que muchos ciudadanos comprendan la gravedad de lo que sucede con nuestro Sistema Sanitario en Madrid. Pero el rodillo privatizador de este gobierno sigue adelante, se ha plasmado en los próximos presupuestos el plan.
La protesta molesta, ésta es la máxima que guía la actitud de nuestros gobernantes, y pensando que tienen que entrar en una guerra de argumentos con quien lucha por un sistema que ha garantizado hasta ahora una atención sanitaria de calidad, entonces, sacan su artillería mediática, siempre antesala del empujón y el porrazo.
Primero inciden en el insoportable gasto que genera nuestro sistema sanitario, en las bondades de la gestión privada como modelo para poder costearlo, comienzan a trocearlo, farmacia por un lado, ambulancias por otro, eso sí, cada uno con su plan de ingresos independiente a cuenta de los usuarios, elaboran un video para #quenotelienconlasanidad, sacan otra vez el argumento de que la protesta es por intereses corporativos, la doble moral de las peonadas en la privada por las tardes... En fin, no reparan en esfuerzo para justificar sus medidas.
Pero la protesta, lejos de diluirse con el argumentario, sigue en aumento, la #MareaBlanca cada día mas presente en las calles, cada día mas respaldada y con mayor indignación por la sordera de nuestros elegidos.
Y no solo han dejado de oír, también han dejado de ver, no ven que el valor que hace de nuestro sistema de salud uno de los mejores del mundo es el valor que lleva dentro cada uno de los miembros que lo componen. No habrá forma de cuantificar la ilusión con la que elaboran sus pancartas, visten sus batas, cantan y saltan en defensa de la sanidad publica, no habrá forma de cuantificar las horas, los días que estos trabajadores pasan encerrados en sus centros, no habrá forma de cuantificar el riesgo que corren el medico y la enfermera con una huelga de hambre, no habrá forma de cuantificar el paso al frente de los directores que han decidido firmar su dimisión. Nuestro sistema sanitario tiene muchas y muchas cosas difícilmente cuantificables, empezando por nuestra salud.
No solo existen dificultades para valorar económicamente el tesoro que hemos tenido hasta ahora por parte de todo el colectivo que protesta, el Consejero no es capaz de ofrecer un informe donde se indique claramente el ahorro que supone este #ExpolioSanitario, no es capaz de atender las propuestas que ofrecen los sanitarios, aunque estas dupliquen sobradamente los 200M de € que ahora considera que podría ahorrrase con su modelo estrella, el modelo Alzira.


El gobierno sabe que es cuestión de tiempo, y este corre en su contra. La ciudadanía cada día conoce con mayor profundidad sus intenciones reales con este cambio de modelo y les irrita que lo sepan, la protesta molesta.
Gracias a todos los sanitarios que siguen luchando en las calles, gracias por lo que hacen, gracias por lo que son.

lunes, 24 de diciembre de 2012

#LOMCE

Otra vez la educación, otra vez la contrarreforma, otra vez el esfuerzo y el gasto como coartada. Por favor dejen ya de condenar el futuro para los más débiles, dejen de abrir la puerta a los mercaderes de nuestro templo, el de la igualdad de oportunidades, el de la convivencia y la tolerancia, el templo que nos permite crecer con una ilusión, podemos ser iguales.
Y llega Wert, un ministro alumbrado por las sotanas y la élite, para hacernos entender a los mortales que inversión y calidad no van de la mano, que la libertad es el valor fundamental y el esfuerzo es el camino. Su regla es la reválida, como confesión continua para salvar de la penitencia a quien la supera o condenar al rezagado,  y grita desde el púlpito; -El fracaso es historia.
Ahora habrá un lugar para cada uno, un lugar donde uno estará ocupado para así no sentir que ha fracasado. Y el Estado, culpable de esta sensación quedara indultado por la gracia de Dios. Ya no habrá sensación, solo ocupación. Unas, mas gruesas, que pagaran por el derroche y una temprana elección, con una deuda de esfuerzo que deberán amortizar a lo largo de su vida. Otras, mas finas, que verán recompensada su acertada elección y esfuerzo, generando plusvalías desde temprana edad.
Lástima que esta bonita historia sea la historia del fracaso, ese fracaso que se pretende dignificar con itinerarios directos al precipicio, ese fracaso que tras el número esconde el drama humano Sr. Ministro.
Y desde la calle se grita; -La historia del fracaso.
Que se puede reprochar a una madre, a un padre, que de forma temprana han tenido que comenzar a pagar su deuda de esfuerzo, que se puede reprochar a unos abuelos, a unas abuelas que bajo la represión y el miedo han tenido que aceptar que sus hijos no estudiarán, que se puede reprochar a unos estudiantes que tras la eterna promesa de las oportunidades descubren el abandono obligado por falta de medios.
No saben que es igualdad, solo conocen su igualdad, tampoco saben lo que es la libertad, solo su libertad les importa. Entonces hablemos de oportunidades, o de oportunidad.
Las oportunidades son caras Sr. Ministro, las oportunidades son el principio elemental de la libertad, son los cimientos sobre los que se sujeta nuestro desarrollo, se pueden enfrascar, etiquetar o empaquetar, se pueden contabilizar y vender, se pueden comprar. Con las oportunidades se ha jugado de múltiples formas a lo largo de la historia.
Permitir que un amigo organice fiestas en espacios públicos sin cumplir los requisitos necesarios es una oportunidad, indultar a quien tortura es una oportunidad, vender la gestión de la sanidad publica es una oportunidad para quien la compra, permitir la selección del alumnado a centros financiados con fondos públicos es una oportunidad para estos centros. Hay todo un mundo de oportunidades en las políticas de este gobierno.
El problema surge con el reparto de las oportunidades, en definitiva, las oportunidades pueden llevar a la obtención de riqueza, y ya se sabe lo que pasa con la riqueza. Nuestra Constitución bien claro dice que somos iguales, hasta nuestro Rey lo dice, eso si, en Navidad.
Sr. Ministro detrás de su interés por salvaguardar la libertad se esconde el negocio de los amigos, de los iluminados. La mercantilización de otro derecho, la educación, con su política hará que solo puedan cursar estudios universitarios quien pueda costearlos, y esto hace que el esfuerzo sea imposible para muchos y liviano para unos pocos. Lo sabe, y nosotros sabemos que lo sabe. Entonces me pregunto ¿Sabe ud. las limitaciones de su cargo, o entiende que tiene un cargo sin limitaciones?
Pare ud. en su empeño o le pararán desde la calle.